EscribiendoCine
05/12/2016 12:30

Durante el año del 2011, tras una profunda investigación sobre los casinos online y aquellos que trabajan con sede propia, el gobierno de Argentina pudo percibir que este tipo de instituciones empresariales, estaban facturando un monto de al menos 4.000 millones de dólares estadounidenses.

Casino

(1995)
7.3

Una cifra realmente alarmante para el país si se tiene en cuenta que en aquel entonces (e incluso, aun hoy), las leyes relativas a los casinos respecto al pago de impuestos y el respeto de los derechos de los jugadores, no se encuentra del todo determinadas. Al día de hoy, son muchos los apostadores a nivel nacional que tienen sus dudas respecto a los derechos en los cuales el gobierno tiene poder para intervenir frente a sus ganancias, los impuestos deducibles de las mismas y las acciones que puedan emprenderse frente a una institución que incumpla con las ganancias obtenidas.

Para comprender la historia de por qué las restricciones en Argentina no se encuentra tan exactamente constituida, es necesario indicar en primer lugar que los casinos que tradicionalmente operaban dentro del país se acogían a las leyes estipuladas por cada provincia.

Esto significaba, que las legislaciones variaban entre un territorio y otro. De este modo, las deducciones y las leyes que operaban, podían ejercer de manera distinta sobre los derechos de los jugadores, como también los impuestos que debían pagar al Estado.

La polaridad entre estas legislaciones, permitía así que los ingresos que aportaban una provincia y otra fueron distintos, al igual que los procedimientos de declaración de impuestos, entre otros. Impuestos que, por supuesto, eran distribuidos en lo relativo a la salud pública, la educación y las fundaciones de caridad.

Estas legislaciones provinciales, aplicaban por entonces solo en lo relativo a los casinos que operaban con sede propia, ya que los casinos online solo empezaron a tomar terreno a nivel nacional, cuando estos ya llevaban de diez años de actividad en el mercado internacional.

Mientras otros países de Latinoamérica y el resto del mundo, los casinos online ya eran una apuesta en la cual los jugadores podían aprovechar la gama de juegos disponibles, en Argentina, los apostadores tenían que continuar sujetos a las políticas y a la oferta cerrada de los casinos con sede propia.

Por eso, los casinos web, es decir, cuyas plataformas oficiales provenían de países como Estados Unidos y los del resto de Europa o Asía, entre otros, empezaron a usar su oferta corporativa, aprovechando la circunstancia de que no existían leyes a nivel nacional correspondiente a los pagos, deducciones y derechos de los usuarios en lo relativo a los casinos online.

De esta manera, fueron muchos los usuarios, al igual que los casinos, que operaron en el territorio nacional, manteniéndose al margen de los impuestos, y también, realizando pagos a las tarjetas de crédito bancarias y otras opciones de medios de pago como Paypal, Neteller o Payonner, entre otros.

Mientras no hubiera leyes que pudieran ser aplicadas, estas instituciones podían operar. Al no haber exactamente una provincia a nivel nacional que pudiera ejercer sus legislaciones, entonces el mercado de los casinos online pudo operar de manera totalmente libre. El Internet, como medio de conexión entre dichas plataformas, mantenía sus puertas abiertas a sus usuarios.

Fue entonces cuando en el año 2008, ciertos sectores políticos y legisladores, realizaron una campaña en pro de erradicar por completo la presencia de los casinos y las casas de juegos de azar, incluyendo también los casinos en línea. Pero entonces, un fuerte movimiento en contra, donde actuaron diversas asociaciones, empresarios y personas aficionadas, hizo que el gobierno considerará crear una gama de leyes que cobijara por completo la actividad de este tipo de instituciones y los jugadores que hacían parte de esta.

Se estandarizó así una serie de clausulas, para defender los derechos de los usuarios, pero también para legislar en materia de impuestos y deducciones a este tipo de empresas. El resultado de dicha actuación jurídica ha permitido hoy tener un cierto control sobre los juegos de azar, tanto para los casinos que operan con sede propia, como aquellos que utilizan las plataformas online.

Aun así, el peso que han tenido históricamente las leyes provinciales del país se ha mantenido, ejerciendo una gran influencia. Y es ese el dilema que desde siempre ha mantenido en desequilibrio la manera como se aplican las leyes sobre los juegos de azar.

La legislación del 2008 proponía que era ilegal que los juegos de azar en línea operaran con licencia, mientras estuvieran regulados desde una perspectiva federal, es decir, desde las legislaciones de las mismas provincias. Lo cierto es que a pesar de dicha restricción, la licencia quedó abierta para 23 provincias, incluyendo además a la misma Ciudad de Buenos Aires.

Lo que ocurrió entonces fue que las provincias continuaron efectuando y emitiendo sus propias licencias para los casinos en cuestión, lo que a su vez provocó la creación de diversos organismos reguladores.

Se sabe que en el momento, nada más en Buenos Aires, existen más de 20 organizaciones de este tipo, a cargo de permitir que los juegos de azar operen de manera integral para sus ciudadanos. La más importante de estas entidades es conocida como Asociación de Loterías Quinielas y Casinos Estatales de Argentina (ALEA).

Pese a la polaridad de las legislaciones entre las provincias y las estatales, Argentina es hoy un lugar donde se puede apostar en los casinos con la total seguridad. Lo único que es que la abundancia de leyes tiene una aplicabilidad distinta. Aun así, en materia de impuestos y deducciones al apostador, el margen de descuentos es igual de ordinario al que se establecen en otros países.

Lo que en esencia ocurre es que a la hora de ejercer una demanda legal contra instituciones de juegos de azar, entonces los procedimientos deben ser respetados de acuerdo a las clausulas provinciales. La diversidad de leyes entre una provincia y otra, obliga así que el procedimiento sea distinto, aunque siempre estará presente el poder que tienen las leyes estatales por encima de todas las normas provinciales.

Por todo esto, si eres un apostador en Argentina, puedes tener la seguridad de que tus derechos están amparados y que tienes el respaldo provincial y nacional en materia de leyes para jugar en confianza.

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