EscribiendoCine
07/06/2015 13:34

El día 7 de junio se celebra el Día del Periodista en conmemoración a la aparición de La Gazeta de Buenos Ayres, fundada y dirigida por Mariano Moreno en 1810. Desde acá, proponemos una selección arbitraria de películas sobre como el cine argentino reflejó a la largo de su historia la labor periodística. Directores como Raúl de la Torre, Alejandro Agresti, Carmen Guarini, Marcelo Céspedes o Juan José Campanella abordaron el tema desde diferentes ángulos y formas de ver la profesión.

El crítico

(2013)

Ceniza al viento (Luis Salslavski, 1942). Película ambientada en la diversas secciones de un diario porteño: espectáculos, policiales, política y sociedad, articulados a su vez por retratos de la vida cotidiana de la ciudad y la relación de sus habitantes con los periódicos. También hay lugar para un conflicto dentro de la redacción, cuando el hijo del director escribe columnas anti democráticas en la última página del diario. Actualmente puede resultar abusivo el uso de un relator en off, más considerando su sobrecarga poética, pero era un recurso muy habitual en un cine que aún no había llegado a su adultez. Como es de esperarse, cuenta con un reparto de celebridades: Tita Merello, Paulina Singerman, Luis Arata y Olinda Bozán. Entre sus guionistas se destacan Homero Manzi y Alejandro Casona.

El infierno tan temido (Raúl de la Torre,1980): Uno de los cuentos del uruguayo Juan Carlos Onetti en una adaptación de Raúl de la Torre. Risso (Alberto de Mendoza) es un periodista de carreras hípicas que un día debe cubrir a un compañero de espectáculos haciéndole un reportaje a una actriz llamada Gracia (Graciela Borges). El encuentro se prolonga en una historia de amor inesperada y con un destino funesto: Gracia sale de gira y se acuesta con otro hombre, Risso no da lugar a explicaciones y la abandona, Gracia comienza a enviarle fotos pornográficas con otros hombres, las cuales llegan a la casa y a la redacción de Risso. Él intenta rehacer la situación pero algo lo lleva al suicido. La historia está construida desde este final, desde el velorio de Risso, según las diferentes versiones que aportan sus colegas. Éste es el dato que hace de El infierno tan temido una película muy interesante. Filme con varias hipótesis sobre como una noticia debe reconstruirse, con gotas de melodrama y policial negro, que marcha al ritmo de la actividad periodística. 

El amor es una mujer gorda (Alejandro Agresti,1987): En El amor es una mujer gorda. José, un periodista que mira al mundo desde la izquierda, pone en riesgo su puesto al cuestionar con vehemencia a un director estadounidense que está filmando una película miserabilista en nuestro país. Sus críticas le valen el despido del diario. Ya sin trabajo y sin dinero se dedica a buscar a Claudia, una novia de la cual ha perdido todo rastro. En este viaje, en el que no faltarán pruebas de que Claudia es una desaparecida más, José se enfrentará una y otra vez a una Argentina desangelada y desencantada, con los años de la dictadura atrás pero con el neoliberalismo en el horizonte, y con los medios de prensa oscilando entre el desinterés y la auto censura.

Tinta roja (Marcelo Céspedes y Carmen Guarini, 1998) Al momento de realizarse esta película, todavía no era un tema de interés lo que sucedía en el periodismo puertas adentro. Este documental explora el camino de una noticia sensacionalista. Es decir, desde que se produce el hecho hasta que el lector da con la tapa del diario Crónica. En el tránsito hay muchas instancias en las que la intervención de varias personas irán convirtiendo un ordinario caso de sangre en algo que merece ser tenido en cuenta por los consumidores del diario. En algunos casos, todo comienza con un indicio, apenas un fax o un llamado telefónico con datos escuetos. A partir de allí se pone en funcionamiento la maquinaria periodística, terreno en el que actúan los cronistas. Son ellos los que con su oficio construyen las noticias.

El mismo amor, la misma lluvia (Juan José Campanella, 1999):  El primer largometraje realizado por Campanella en Argentina narra los encuentros y desencuentros entre Jorge Pellegrini (Ricardo Darín) y Laura Ramallo (Soledad Villamil), un accidentado romance que se desarrolla entre los 70 y fines de los 90. Quien cuenta la película es Jorge, un escritor que deberá sobrevivir trabajando en una revista. Sus zarandeos éticos y profesionales y sus intentos por no desatender su vocación serán en definitiva los factores que condicionarán su relación con Laura. El logro más interesante del director es que, aunque con algunas pinceladas gruesas, logra representar dentro de la redacción de un semanario los cambios que experimentaron el periodismo y la Argentina a lo largo de dos décadas.

P4R+ Operación Walsh (Gustavo Gordillo, 1999): Figura fundamental del periodismo argentino en la segunda mitad del siglo XX, Rodolfo Walsh sobresalió entre muchas cosas por su actividad pionera en el non fiction, género literario que consiste en recrear hechos periodísticos de un modo novelado. Este documental aborda desde varios puntos de vista la personalidad del autor de Operación masacre y Quién mató a Rosendo, un gesto ambicioso y saludable por parte del director y del equipo de trabajo de la Universidad de Lomas de Zamora. Es así entonces como el retrato de Walsh incluye su ferviente actividad militante, su pasión por el ajedrez (de ahí viene el título, el clásico movimiento de apertura del peón), su fanatismo por la literatura, su enorme poder de seducción y por supuesto la comprometida actividad periodística que llevó adelante hasta su desaparición durante la dictadura de militar. Gran parte de la película se apoya en testimonios calificados (aparecen David Viñas, Caparrós, Bayer, Piglia, García Lupo, su última pareja Lilia Ferreyra y su hija Patricia), pero se enriquece con otros al menos polémicos como el de su propio hermano, (el ex capitán de navío Carlos Walsh) y el de Mario Firmenich, presencia que se justifica plenamente porque Rodolfo había pertenecido a Montoneros.

La vereda de la sombra (Gustavo Alonso, 2003) En los 90, la producción de Fabián Polosecki fue una excepción de calidad dentro de un periodismo televisivo con muy pocas luces. Sus dos ciclos emitidos por ATC propusieron una nueva forma de periodismo que fue imitado en numerosas ocasiones, por lo general bastante intrascendentes. Es que Polosecki contaba con una sensibilidad única para acercarse a los personajes que reporteaba: desangelados, marginales, bizarros, curiosos, solitarios. Este documental consagrado a la figura de “Polito” va mucho más allá de una biografía cronológicamente ordenada, es también un recorrido por los 80 y 90 con la reconstrucción de los medios periodísticos pos dictadura. El joven Polosecki participó de la legendaria revista Fierro y de la breve vida del diario de izquierda Sur, las experiencias profesionales que traía al momento de su arribo a la TV a las que se les suman sus vivencias como militante del Partido Comunista, su silueta de bohemio de Avenida Corrientes, la pasión por el cine y su curiosidad por las zonas húmedas de la ciudad. La vereda de la sombra logra un homenaje sincero, compartido con los que han estado cerca de Polosecki y brindan generoso testimonio. El mejor impulso para ver El otro lado y El visitante, aquellos programas con los que Polosecki cambió la TV argentina.

La crisis causó 2 nuevas muertes (Patricio Escobar y Damián Finvarb, 2006): En junio de 2002 se produjo la sangrienta represión que dejó como saldo la muerte de los militantes sociales Maximiliano Kosteki y Darío Santillán y que aceleró la salida del gobierno de Eduardo Duhalde. Este caso dejó al descubierto de un modo incontestable la componenda entre gobierno, medios y algunos otros actores políticos de menor importancia. Un día después de los asesinatos, la tapa del diario Clarín fue “La crisis causó dos nuevas muertes”, con una confusa foto en la cual no se distinguían víctimas y victimarios. De este título se vale este excelente documental de Artó Cine, hasta ahora el testimonio más implacable de lo que sucedió en aquellas jornadas. Una vez presentados los hechos de sangre, la película desmantela la operación de ocultamiento del diario Clarín con el muy sencillo recurso de la prueba y la contra prueba, muchas veces provenientes de la misma empresa periodística. Rodada en 2006, con un fervor heredado de las vigorosas protestas sociales de 2002, este documental reparte responsabilidades de un modo irrefutable. Muchas de ellas le corresponden a los medios, no sólo a Clarín, sino a sus obedientes replicantes de radio y televisión. Y la respuesta es iluminar de una vez y para siempre aquellas verdades que quisieron ocultarse.

Imagen Final (Andrés Habegger, 2008): Riguroso documental acerca de la vida de Leonardo Henriksen, el camarógrafo argentino que trabajando para la TV sueca filmó su propia muerte durante una asonada militar previa al golpe de Estado de Augusto Pinochet en Chile en 1973. La muerte de Henriksen se ha convertido en uno de los casos paradigmáticos del periodismo en zona de riesgo y de la violencia política en América Latina. Habegger reconstruye esta historia llegando a zonas que hasta entonces permanecían vedadas en esta historia. Compañeros y amigos de Henriksen recuerdan los hechos al detalle y la personalidad del camarógrafo con intensidad y ternura. Pero el momento de mayor emoción es aquel en el que un grupo de colegas entra en contacto con el equipo que utilizaba Henriksen. Para un camarógrafo, un fotógrafo o cualquier reportero gráfico, su equipamiento tiene un significado enorme, máxime cuando, como ente caso, sirvió para registrar su propia muerte. Para el final, el documental se pone al hombro una cuenta pendiente de la justicia y el periodismo, y va a señalar a quien efectuó el disparo asesino.

El crítico (Hernán Guerschuny, 2014): El film habla del del periodismo cinematográfico. Cuenta la vida del crítico de cine Víctor Tellez, interpretado por Rafael Spregelburd, a quien tan bien le sientan los personajes de tintes intelectuales, esnobs y pedantes. Más allá de la historia de amor con Sofía (Dolores Fonzi), que se manifiesta en forma de karma fílmico para su protagonista (queda atrapado en una comedia romántica, género que odia), lo más interesante de este film,  es el mundo de los críticos de cine retratado con humor e ironía. Las privadas de prensa, la desesperación por las medialunas, competencias entre colegas por ver quién encuentra más clishés en las películas, el clásico enfrentamiento entre crítica destructiva vs. director herido. Incluso varios críticos de cine reconocidos hacen de sí mismos en la película. Es que su trabajo deber ser de los más ingratos del periodismo: basta una desavenencia en torno a una película para que un lector sepulte a un crítico. Pero también puede ser de los más gratificantes: acertar en la recomendación de una película puede hacerle la vida mejor a alguien.

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