EscribiendoCine
23/04/2012 15:03

Se sabe, The Avengers: Los vengadores (The avengers, 2012) es una de las películas más esperadas del año en lo que se refiere al público en general. He aquí un repaso por las películas anteriores donde se presentaron cada uno de los superhéroes de la Marvel reunidos en el film que se estrena el próximo jueves 26 de abril en Argentina.

Iron man - El hombre de hierro

(2008)

Iron man - El hombre de hierro (2008)
El multimillonario Tony Stark (Robert Downey Jr.) va al país islámico a promocionar las armas que su empresa fabrica para el ejército norteamericano y descubre que son las mismas que utiliza el enemigo. Luego de ser capturado por las tropas enemigas recupera el corazón: deja de ser un hombre egoísta y decide defender los ideales de Norteamérica. En el incidente su corazón es dañado y debe ser reconstruido con metales, quedándole en el centro del pecho un objeto luminoso que lo mantiene vivo. Ahí es obligado a construir por los afganos un misil pero, como él es mas inteligente que ellos, construye un robot con la armadura que encuentra en la cueva donde es prisionero. Lo importante es que ahora quiere defender a los buenos, come hamburguesas, empieza a desear a una sola mujer (Gwyneth Paltrow su secretaria), etc. En definitiva, consiguió un corazón y en el taller que tiene montado en su casa, trabaja en la armadura que lo convertirá en Iron man - El hombre de hierro. La palabra corazón es nombrada infinidad de veces a lo largo de la trama y esto es sumado a que el corazón supera lo metafórico porque “literalmente lo tiene incrustado en el pecho”.

Pero el que se destaca es Robert Downey Jr., actor multifacético que puede hacer cualquier papel que esté a su alcance. Eso sí, en su pasado consumió tantas drogas que sorprende ver su gran recuperación; aunque sería iluso creer que alguien como él no sobreviviría a las drogas, después de todo es el Hombre de Hierro.

Hulk: El Hombre Increíble (2008)
Después de aquel fracaso llamado Hulk en 2003 bajo la dirección de Ang Lee, pareciera ser que los productores de esta nueva versión protagonizada por Edward Norton no quisieron correr riesgos. Es por eso que el film es un collage de formulas probadas y exitosas, entre ellas la del fugitivo, la de King Kong (historia amor entre la bella y la bestia), pasando por clásicos del género como Godzilla (1998), Spiderman (2002), Transformers (2007) y el guiño a Iron man - El hombre de hierro (Iron Man, 2008).

La película empieza narrando en los títulos de crédito, como el científico Banner (Edward Norton) llegó a convertirse en Hulk en tres minutos, con estilo videoclipero. Y es porque el film comienza con Banner ya fugitivo, huyendo del ejercito que lo persigue comandado por el General Thaddeus “Thunderbolt” Ross (William Hurt). Banner está escondido en una favela de Brasil (¿porque Brasil? ¿Será que la bestia que lleva adentro puede disimularse mejor en el Tercer Mundo?). Hasta que lo encuentran y arranca la persecución. Escapando pasará por Guatemala hasta llegar a México. La cuestión es que Banner llega a USA con la idea de sacarse al monstruo que lleva adentro, pero encuentra a su vieja novia (Liv Tyler) de la que está completamente enamorado. Ella se enamora nuevamente de él, aún sabiendo que su cuerpo se duplica de tamaño (¿será por eso?). Lo cierto es que a la historia del fugitivo se le suma la historia de amor y un villano interpretado por Tim Roth, el doble de grande y feo que Hulk, enfrentándolo en medio de Nueva York.

Hay que agregar que se hace referencia en esta película a la versión televisiva. El título original The Incredible Hulk (El Increíble Hulk) es idéntico al de la serie, pero no sólo eso, el físico culturista Lou Ferrigno que interpretaba al hombre verde en los años 70, es quien le pone la voz al muñeco en 3D y además interpreta a un guardia de seguridad.

Iron Man 2 (2010)
Segunda parte de la saga iniciada en 2007, Iron Man 2 es el vehículo perfecto para el lucimiento de ese Ave Fénix del séptimo arte que es Robert Downey Jr. Resurgido de los vapores etílicos un lustro atrás, el actor encumbra a su Tony Stark hasta los anaqueles de cine.

En vivo y en directo desde la lejana Rusia, Ivan Vanko (Mickey Rourke, otro que volvió del más allá) escucha sin poder creerlo: “Yo soy Iron man”, confiesa Tony Stark, dueño de la fábrica de armas que fundó su padre. Pero hace cuarenta años las cosas eran distintas y el trabajo se hacía en equipo: el físico Antón Vanko colaboró y jamás recibió rédito alguno. Iván está dispuesto a recuperar el dinero, retroactivo incluido. Creado por el historietista Stan Lee en 1963, Iron Man se caracteriza por el libre albedrío que motoriza su elección: mientras que los comportamientos de Spiderman, Daredevil, Hulk o Wolverine son consecuencia involuntaria de una habilidad extraordinaria que no sólo no eligen sino que en la mayor parte de los casos prefieren ocultar bajo la identidad falaz de un alterego, Tony Stark acepta sobre su cuerpo metálico tenga la menuda responsabilidad de salvaguardar la integridad terrestre mediante la concreción el arma más poderosa: “Privaticé la paz mundial”, dice con sorna al inicio del metraje, al tiempo que Robert Downey Jr. empieza a imantar la pantalla con su poderosa presencia.

Heredero de un imperio armamentístico, abandonado por su padre, cultor de la exhibición por la exhibición misma, Stark es un norteamericano con alma de argentino, una versión mejorada, más culta, más perspectiva de nuestro inefable Ricardo Fort, monarca del reino hedonista que él mismo construyo a fuerza de dólares provenientes del emporio chocolatero de su padre. Ambos coinciden: el disfrute pasa menos la utilización de sus bienes que en la ostentación de los mismos. Para Stark, inmaduro, chiquilín, caprichoso, todo parece tratarse de un gran juego, un entretenimiento donde él es el único que se divierte, que amolda a placer sus límites y reglas. No por nada la primer película culminaba con la admisión de que el era Iron Man, acto que completaba un círculo que giraba en sentido opuesto pero concéntrico a sus hermanos Marvel: ellos lo niegan; él, paradigma de la vanidad y pedantería, máximo cultor del Ello freudiano, grita a quien oírlo que es un Mesías en la Tierra.

Thor (2011)
Cuando Thor (Chris Hemsworth), hijo primogénito de Odín, Rey de Asgard (Anthony Hopkins), hereda el trono de manos de su padre, decide reavivar una antigua guerra. La insensatez y la terquedad de Thor llenan de ira a su padre, quien decide desterrarlo. Cae (literalmente) en el planeta Tierra, donde lo encuentran tres científicos, entre ellos Jane Foster (Natalie Portman), quien quedará fascinada con Thor. En su caída el protagonista pierde el arma-martillo que le otorga los poderes supranaturales y sin estos es muy poco lo que puede lograr. “Solo aquel digno de reinar Asgard lo podrá recuperar”, afirma el Rey Odín al arrojarlo al vacío. Eso es lo que deberá demostrar Thor, y será la misión que tendrá en la Tierra.

Kenneth Branagh eligió como escenario la ciudad de Nueva México para generar el cruce entre el tiempo mitológico con la modernidad del presente. Al momento de juntar a Thor y su leyenda con los mortales se genera cierto humor, que a la vez produce mayor dinamismo. A partir de aquí, el giro romántico entre Thor y la mortal Jane Foster es uno de los tantos ingredientes argumentales que aprovecha el film para no dejar de lado a ningún espectador. El protagonista encuentra en su camino gente que le será fiel y gente que lo traicionará por el poder, el camino que deberá recorrer es el de la redención. Para ser digno de recuperar el trono, Thor deberá aprender de los errores cometidos y dejar de lado su arrogancia. Así la película reivindica la necesidad de mostrar el arduo camino que se debe recorrer para ser un héroe. Convertirse en un ser respetado, al que otros deben obedecer no se produce por poseer un elemento que lo demuestre sino que es el producto de una construcción que, como bien se da a entender en el film, lleva muchos años.

Capitán América: El primer vengador (2011)
El último de los superhéroes en ser presentado por la Marvel antes de juntarlos a todos en The Avengers: Los vengadores (The avengers, 2012), se lleva la peor parte de las producciones. Capitán América: El primer vengador (Captain América: The First Avenger, 2011) está basada en el comic homónimo y representa para la Marvel lo que Superman para DC comics: el patriotismo en toda su plenitud encarnado en un solo personaje. Desde su traje, Capitán América luce los colores de la bandera norteamericana, desde sus anhelos exhibe la moral del país del norte.

La historia comienza en 1941, cuando un debilucho muchacho (Chris Evans) hace todo lo posible para alistarse en el ejército y servir a su país en la Segunda Guerra Mundial. Manifiesta coraje, valentía y perseverancia incondicional ante los constantes rechazos. Un día el Dr. Abrahams Erskine (Stanley Tucci) descubre los valores morales del chico y decide reclutarlo para convertirlo en el superhéroe. La otra cara de la moneda es el villano que ostenta el mismo poder que el norteamericano, pero aspira a monopolizarlo para dominar el mundo. El comic fue presentado en tiempos bélicos, cuando la campaña nacional norteamericana -que implicaba sacrificarse por la patria- era moneda corriente. De ahí que Capitán América represente los ideales del buen norteamericano.

Vale destacar la labor de Hugo Weaving, el mismo Agente Smith de Matrix (1999), encarnando a Johann Schmidt luego Red Skull, villano “más malo que Hitler”, que brilla con sus demoniacas muecas. Pero lo más monstruoso no pasa por las muecas de un actor –ojalá así fuese- sino por el poco ingenio visual y narrativo del film a cargo de Joe Johnston –responsable de la también insoportable El hombre lobo (The Wolfman, 2010) con Benicio Del Toro- que no consigue que Capitán América: El primer vengador salga del lugar común de cualquier película de superhéroes.

Otros personajes
También estarán en The Avengers: Los vengadores Nick Fury interpretado por Samuel L. Jackson cuya película Shaft data del año 2000. Black Widow (La viuda negra) interpretada por Scarlett Johansson (aparece en Iron Man 2), y Hawkeye que lo compondrá Jeremy Renner y Loki (Tom Hiddleston). Ambos aparecen en Thor.

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