Juan Pablo Russo
16/05/2010 18:33

Argentina cumple 200 años y el cine durante mucho tiempo se dedicó a homenajear a estos hombres que para bien o para mal forjaron nuestra nación. Desde La Revolución de Mayo, primer film argumental argentino que data de 1909 a La patria equivocada (2009) cuyo estreno previsto como parte de los festejos fue suspendido, el cine se dedicó mostrarnos nuestra historia. Aquí un recorrido sobre como de manera subjetiva se nos contó La Revolución de Mayo y la Independencia Argentina.

La patria equivocada

(2009)
2.0

El origen de la historia

El cine, que nació en 1896, se ha dedicado a retratar de manera sistemática y con resultados dispares los momentos históricos de Argentina como Nación. Ya desde sus inicios el cine argentino estaba ávido de sucesos y acontecimientos que tuvieran que ver con la historia de nuestros orígenes. La primera película argumental que se filmó en el país, así lo confirma.

La Revolución de Mayo de Mario Gallo cuyo estrenó oficial fue el 22 de mayo 1909, se realizó como adelanto de los festejos del centenario de la patria. El film tiene un lenguaje emparentado con el del cine francés de su tiempo. La acción es eminentemente teatral, los decorados pintados en telones (el Cabildo flamea al soplar el viento), la cámara toma el lugar de un espectador y la narrativa queda a cargo de los intertítulos, funcionando la imagen a la manera de la ilustración de un texto. Al ser Gallo un inmigrante italiano, es natural que sus films utilizasen las formas de lenguaje que imperaban en ese momento en Europa, y resulta interesante que la elección argumental se inspirase en hechos de la historia argentina. Insólitamente hoy se conserva una copia de esta película encontrada, casi de casualidad, en 1960 entre un montón de latas viejas. La misma fue restaurada por APROCINAIN y hoy puede ser disfrutada nuevamente.

Además de La Revolución de Mayo, Mario Gallo también se interesó por otros temas afines y filmó El Himno Nacional, La Batalla de San Lorenzo, La Batalla de Maipú, San Martín y Güemes y sus gauchos, aunque de ninguna se pudo conservar una copia.

Otra de las primeras películas que también trató el tema fue Mariano Moreno y la Revolución de Mayo, film que data de 1915 y que fue dirigido por Enrique García Velloso. Ya en los años 30 con el estreno de Tango (Luis Moglia Barth, 1933)se inaugura el sonido en nuestro país y el interés por los hechos históricos sigue creciendo, así es como llega a la pantalla grande Nuestra tierra en paz, singular versión de la vida y obra del General José de San Martín realizada por el cineasta Arturo Monn.

Demare, Amadori  y la particular visión de la patria

A pesar de que la década cambió y el cine se vuelca hacia otros temas, el cineasta argentino Lucas Demare estrena su película consagratoria: La guerra gaucha (1942), film que no solo fue apoyado por el público sino también por la crítica especializada de aquella época.

La película, de tono épico, transcurre en 1817 en la provincia de Salta (noroeste de Argentina). Su contexto histórico está dado por las acciones de guerrilla de los gauchos partidarios de la independencia, bajo el mando del general Martín Güemes, contra el ejército regular realista que respondía a la monarquía española. Para la filmación de exteriores se construyó una aldea en la misma zona donde se desarrollaron los acontecimientos que inspiraron la película. Las escenas de conjunto, para las cuales se contó con el concurso de unos mil participantes, no habían tenido precedente en el cine argentino.

Tanto la génesis de la película como su contenido se encuentran vinculados con el particular momento histórico de Argentina en el que había un intenso debate sobre si el país debía pronunciarse en favor de uno de los bandos o mantener su neutralidad en relación a la Segunda Guerra Mundial que se encontraba en pleno desarrollo. La exaltación en la obra de los valores ligados al nacionalismo expresados en la conjunción del pueblo, el ejército y la iglesia en la lucha en defensa de la tierra fue considerada por algunos como una anticipación de la ideología de la revolución que el 4 de junio de 1943 desplazó al desprestigiado gobierno de Ramón Castillo.

Aprovechando el éxito de público que tuvo La Guerra Gaucha, otros cineastas se acoplan a esta tendencia impuesta por Demare y se estrenan El Tambor de Tacuarí (Carlos F. Borcosquey, 1948) y  Nace la libertad (Julio Saraceni, 1949) aunque con resultados dispares.

En plena época dorada para el cine argentino Luis César Amadori estrena El grito sagrado (1954) película que evoca la creación del Himno Nacional Argentino en casa de Mariquita Sánchez de Thompson, una activa participante de los sucesos políticos desde las invasiones inglesas, pasando por la independencia, hasta vivir el exilio en tiempos de Juan Manuel de Rosas. Pero el filme no despierta el interés deseado y el cine argentino parece olvidarse del tema de la Revolución hasta comienzos de los años 70.

Los 70 no son nuestros

La década del 70 estuvo gobernada en Argentina, en su mayor parte, por dictaduras militares y es en ese contexto cuando el tema de la Revolución vuelve a interesar al cine y al gobierno que lo financia.

En 1970 llega la superproducción épica El santo de la espada de Leopoldo Torre Nilsson, en la que el cineasta adapta la novela homónima de Ricardo Rojas reconstruyendo la vida del general José de San Martín, héroe nacional argentino, que liberó parte de América Latina gracias a la “travesía de los Andes”.  El film supera los 2 millones de entradas vendidas pero se lo acusa de contar una historia demasiado escolar sin correrse del bronce. Tras el éxito obtenido por El santo de la espada  en 1971 se estrenan Bajo el signo de la patria (René Múgica) y Güemes, La tierra en armas nuevamente bajo la dirección de Leopoldo Torres Nilsson.

La vuelta de la democracia: La historia cambia y el cine también

Con la llegada de la democracia el país cambió y el cine de los primeros 80 se volcó a otros temas que tenían más que ver con la historia reciente que con hechos históricos. Es así como muy pocas veces se volvió a tocar temas que tengan que ver con la Revolución y la Independencia, salvo contadas excepciones que terminaron en rotundos fracasos comerciales. Tal es el caso de El general y la fiebre (Emiliano López, 1992) sobre el héroe nacional José de San Martín, cinta de la que hoy nadie se acuerda. Luego vino uno de los últimos intentos por evocar la historia con Cabeza de Tigre (1995) de Claudio Etcheberry. En la misma se plasma se analiza épicamente el espíritu revolucionario de Mayo de 1810, recreando el fusilamiento del virrey Santiago de Liniers. La película es, además, una aguda reflexión sobre el difícil dilema que atormentó el espíritu de muchos criollos, obligados a elegir entre sus ideales patrióticos y sus vínculos sentimentales.

El último y fallido intento de acercarnos a nuestra historia revolucionaria  mediante el cine fue en el film de registro documental de Alejandro Areal Vélez, El exilio de San Martin del año 2005 con escasa repercusión de público a pesar de haber sido apoyado por la crítica.

Han pasado 101 años desde que Mario Gallo y La Revolución de Mayo irrumpieron en nuestras vidas y hoy al cine ya no le interesan los temas que tengan que ver con nuestra historia pasada. Para conmemorar el Bicentenario de la Patria se aguardan dos mega producciones con expectativas dispares. Por un lado el último trabajo de Carlos Galettini  La Patria Equivocada, superproducción épica que recorre la historia argentina a través de las diferentes generaciones de una familia, su estreno previsto para el 25 de mayo ha sido corrido para finales de año; mientras por otro lado la Secretaría de Cultura de la Nación ha producido un film colectivo con destacados directores argentinos como Daniel Burman, Pablo Trapero, Sabrina Farji, Marcelo Piñeyro y Gustavo Taretto, entre otros, que a diferencia del film de Galettini se dividirá en 25 cortometrajes con temáticas diferentes. 25 miradas, tal es el nombre elegido no se estrenará éste 25 de mayo sino que llegará a los cines el próximo 9 de julio, día de la Independencia Argentina.

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